lunes, 9 de febrero de 2009

Los ríos de Antoine

Antoine se despertó con frío, como casi todas las noches. Sin embargo, la gélida almohada no le impidió acurrucucarse un poco más entre las sábanas y dormirse otra vez hasta pasado el mediodía. En su habitación no daba el sol, y esto, sumado a la economía de subsistencia que impedía encender demasiado tiempo la calefacción, le hacía gastar demasiadas calorías en sus muertes nocturnas cotidianas. Además, nunca se acostaba a la hora que se proponía. Tenía la extraña sensación de que su verdadero mundo empezaba a partir de ese momento en el que quedaba a solas en su habitación, y el universo se habría ante su pijama. Ayer Antoine tomó un desayuno rápido, después de una ducha al ritmo que le fue posible y de vestirse a una velocidad que podríamos llamar adecuada. En cuanto su bibicleta subió la cuesta de todas las mañanas, sintió la humedad que caracterizaba su vida en esa ciudad. Mientras se desperezaba pedaleando, contestó con un "gracias" instintivo a una señora que le cedió el paso, del que se sintió muy orgulloso hasta que cayó en su error. Aún no tenía un total control de la lengua recién aprendida estos últimos meses, lo que se notaba sobre todo los primeros minutos del día después de abandonar la horizontalidad, cuando la madre(lingua) era bastante más fuerte. Siguiendo la vereda que conectaba su casa con el centro, se dio cuenta de algo que, quizás por ser tan obvio, se le había escapado entre las manos hasta ahora. A pesar de vivir a cincuenta metros de la orilla, nunca se había dado cuenta de lo importante y simbólico que era el río. Y de lo que cambia de vivir en una ciudad masificada en la que la palabra "río" es asociada a un nauseabundo olor a pies, a ver cada mañana el río del mundo que mejor refleja las casas, las nubes y los sentimientos. Un río es un espejo, escupe la cruel realidad igual que lo hace el del baño de Antoine por las mañanas (y por las noches). Pero un río tiene muchas más funciones. Además de crear manchas de humedad en todas las casas de amigos a las que ha ido Antoine, el río simboliza, por ejemplo, la consecuencia. El día que llueve, truena, relampaguea o hay una tormenta, el río crece, como es lógico, pero no deja de hacerlo ese día. Uno, dos o hasta tres días después de la lluvia, el caudal del río es más grande, los detritos arrastrados aún flotan en sus aguas, y la velocidad es al menos dos veces la normal. Pero fuera del agua hace mucho calor, y el sol se refleja en sus agitadas aguas. Joder, ya ni me acordaba de que el sábado llovió, piensa Antoine mirando al río. El río sirve para llevarse las penas, para sentir que la tierra sigue girando sin uno mismo, para pasear, sin más. Y justo en ese momento, Antoine pensó en ella, con todas sus fuerzas, pero sin hacer el más mínimo esfuerzo. Cuando llegó a clase, Antoine se secó las lágrimas y se sentó sin dar explicaciones a nadie. Todavía hoy no sabe si lloró de rabia, de pena, de cariño o de alegría.

5 comentarios:

  1. Un río marca el tránsito de una ciudad, su vida, su historia, su rutina diaria... aunque a veces, comúnmente, olvidemos el ruido del agua y nos centremos en lo ajeno, en lo extrínseco, todos deberíamos pararnos de vez en cuando a contemplar el río... Me ha gustado la muerte nocturna, siempre me da que pensar cuando voy a dormir por las noches

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  2. ¿Sabes que es lo mejor del río para mí? Al menos en mi tierra, no pasa en todas...Pues cuando cae una helada de estas terroríficas, el río se hiela y puedes patinar...y es muy divertido, seguro que a Antoine le gustaría y no lloraría nunca más.

    Un beso

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  3. Resulta que mi examen de arte fue bastante bien...Me preguntaron una escultura que me sabía enterita porque me había llamado la atención la historia de la escultora que la había hecho (era amante de Rodin, él le puso los cuernos y la dejó, entró en depresión y después la internaron en un manicomio). Y claro, si te cuentan esas pequeñas anécdotas el arte se hace mucho más interesante (y más para mí, que soy una ñoña).

    Me encanta la foto del perfil...Jean Paul en esa película es lo que yo llamo "un tío con clase y punto"...no hay muchos así...es tan europeo...jeje

    Un beso

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  4. ok, pero yo lo que quiero saber es dónde vive Antoine? me lo he imaginado desperándose y en su bici, y parece italiano por lo de la lingua, pero dónde se ha ido a vivir?

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  5. Precioso texto, y encantador Antoine.

    Un beso (:

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..pisadas..